2004/12/16 18:11:30 GMT+1

Gregorio Peces-Barba y sus renuncios

Bien, otro altar para Gregorio Peces-Barba, flamante "alto" (sic) comisionado para la víctimas... No sé seguro si se trata de un comisionado para toda clase de víctimas, o de víctimas del 11-M, pero me da que, a efectos políticos, lo que se consigue poniendo a este señor ahí es echar más leña al fuego. Duplicar el papel vengativo de Enrique Múgica: joder y joder todo lo que se pueda, y punto. Nada de soluciones, diálogo, nada de política... Un jacobino antivasco: lo mejor para ser voz de las víctimas. Con semejante comisionado, cómo solucionar nada, como plantear algo como el acercamiento de los presos de ETA, que parece un gesto de distensión mínimo. Zapatero descarta posibles distensiones futuras, eso es lo que consigue con este nombramiento.

Antivasco, y bocazas. Las perlas de este señor, sobre lo bien que entiende el País Vasco, son de órdago. El 4 de octubre de 2002, en El Pais:

"En fin, cada vez resulta más difícil hacer un seguimiento y una valoración racional de las propuestas del PNV. Afirmo, sin alegría ninguna, que la figura del lehendakari pierde a borbotones su prestigio por esos bandazos y por esta falta de seriedad, y por esta proliferación de argumentos estúpidos. Yo, desde luego, renuncio a ello, y es muy probable que no vuelva a intentar analizar el itinerario intelectual del lehendakari y del PNV."

Albricias! pensé, al leer eso: no volverá a hablar de Ibarretxe! Pero no, Peces-Barba no acertó en su pronóstico (y bien que dependía sólo de él...): volvió a intentar analizarlo, una y otra vez... Apenas un mes después de su promesa de callar, de su renuncio textual, volvió a dar la paliza en El Pais. El 15 de noviembre de 2002, concretamente, decía:

"Ahora, la última propuesta del presidente de la comunidad autónoma vasca, el lehendakari Ibarretxe, que ya he comentado en otro artículo, visualiza la deslealtad a un sistema que les ha dado a los nacionalistas todo lo que tienen y del que, en un brindis al sol, después de aprovecharse de sus beneficios, quieren alejarse en una pintoresca propuesta de Estado libre asociado." (...)

"Y a todos esos que dicen que hay que negociar para resolver el problema vasco conviene también recordarles estas verdades, y que lo que deben aconsejar al Gobierno vasco, mientras sea Gobierno, es que se dedique a gobernar en un marco muy claro y a mi juicio definitivo, que es el de la Constitución y el Estatuto."

Así es Peces-Barba. La democracia no es algo que nos merezcamos los vascos, lo que tenemos es una dádiva otorgada por el Estado. Y, claro, Peces-Barba se cree que él es el Estado. Hoy mismo le he oído en la tele, tras conocerse lo de su nuevo cargo, que actuará con "sentido de Estado" y no con "sentido partidario". Seguro. Con el mismo ardor de Estado con el que acusó al plan Ibarretxe de ser lo mismo que un golpe de estado militar: búsquese en Google Peces+Barba+Ibarretxe y esa burrada y muchas otras aflorarán... Y es que después del renuncio ha seguido y seguido, el tío.

Pero bueno, los desatinos más destacados de este tipo vienen de antes. Llegaron a su cumbre en las jornadas previas al famoyso 13 de mayo de 2001, fecha que iba a ser histórica por la derrota que Mayor Oreja iba a infligir a los nacionalistas vascos al convertirse en lehendakari.

Un artículo antológico de Peces Barba apenas 10 días antes de aquellas elecciones autonómicas, el 2 de mayo de 2001 en El Pais. Resumiendo, que si la Transición fue un regalo de España a los vascos... que el PNV recibió el encargo de administrar el legado de la Constitución... que no votó; legado que incluía la contraprestación de acabar con ETA. Vamos, que todo lo que tenemos los vascos es un magnánimo regalo de él y los otros Padres de la Constitución nos han hecho. Y nosotros somos unos desagradecidos, porque nos creemos que los derechos son nuestros y no de su legítimo dueño: Peces-Barba.

No obstante, Peces Barba tenía esperanzas aquel mayo, de que por fin los vascos ibamos a abrir los ojos. Así escribió en aquel artículo:

"El 13 de mayo será un día importante para valorar la capacidad de comprensión de los ciudadanos vascos, su deseo de conocimiento, que exige unos espacios de libertad que, si no están como debieran, sólo podrían ser suplidos por el coraje. Veremos si están informados y toman conciencia de la realidad, y si quieren o no cambiarla, y veremos también si renuncian a la comodidad de ser adoctrinados y quieren ser los que deciden."

Efectivamente, yo creo que la gente renunció a la comodidad de ser adoctrinados. Nosotros sí hicimos ese renuncio, un renuncio a ser adoctrinados. Y resulta que, sí, que queremos ser nosotros los que decidimos. Aunque eso le parezca un golpe de Estado a este personaje, un hombre con tan fina visión de futuro, con tan celebradas dotes para la renuncia... Eso debe ser el sentido del Estado. Justo lo que hacía falta ahora. Vale, ZP, te has lucido.

Remitente: luistxo.2004/12/16 18:11:30 GMT+1
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